Musicoterapia Clínica
En los procesos de rehabilitación, cada pequeño paso importa.
En Armonía Musicoterapia te acompaño para que esos avances también se reflejen en tu bienestar emocional, motivación y equilibrio personal.
La Musicoterapia es una herramienta versátil que se adapta a tus necesidades y potencia tu progreso integral.
La flexibilidad de la Musicoterapia
La Musicoterapia clínica permite trabajar con múltiples objetivos de manera simultánea, gracias a la diversidad de actividades y modalidades que utiliza la música como herramienta central.
Los cambios observados en la práctica musical se reflejan en el bienestar emocional, cognitivo y físico, promoviendo transformaciones integrales en la persona.
Al centrarse en la actividad musical más que en un área específica, la musicoterapia se adapta a distintas necesidades y puede potenciar los resultados de otros tratamientos como parte de un enfoque integral de cuidado.
La musicoterapia no está definida por un área específica de operación, sino que se caracteriza por actividades particulares que involucran la música como enfoque. Los cambios en los comportamientos musicales se reflejan como cambios en áreas no musicales (en la estructura interna de la persona).
Al ser una especialidad definida por la actividad más que por el área de operación, la musicoterapia tiene una amplia gama de aplicaciones y podría tener una mayor efectividad cuando se combina con tratamientos específicos y, por lo tanto, se utiliza como una terapia integral.
Expresarte desde la música
La música como un proceso del hemisferio derecho puede facilitar el lenguaje, que es un proceso del hemisferio izquierdo. Las entonaciones de sonidos melódicos son elementos rudimentarios para el habla.
Un niño no verbal que es resistente al lenguaje puede sentirse más cómodo en las actividades sin prejuicios y no verbales de hacer música, donde cualquier sonido vocal es aceptado como una parte creativa de la música improvisada.
Aprender palabras y articular fonemas particulares puede ser ayudado cantando canciones. Cuando el Musicoterapeuta crea un ambiente psicológico cómodo, los niños tienden a sentirse relajados y disminuyen las inhibiciones relacionadas con el habla, dejando emerger el lenguaje natural.
Físico y cinestésico
La capacidad de la música para relajarse y motivar, como en el desarrollo del lenguaje, también es relevante para el desarrollo físico.
Las limitaciones en los movimientos se reducen cuando se motiva a participar en la creación musical, ya que pueden alcanzar un instrumento a una distancia estratégicamente colocada, aumentando así la extensión física.
La música lenta y dulce puede relajar las contracciones musculares hipertensivas para permitir una mayor flexibilidad.
Educativo
La Musicoterapia puede apoyar el aprendizaje y el desarrollo de los niños de manera divertida y significativa.
A través de canciones, ritmos y movimientos, los niños fortalecen su cognición, memoria y habilidades de resolución de problemas, mientras asocian sonidos con conceptos y coordinan voz y cuerpo de forma natural.
La música se convierte en un recurso creativo que facilita la comprensión y la participación activa en el proceso educativo.
Psicológico
Muchas áreas del funcionamiento mental se pueden enumerar aquí y abordar dentro de las sesiones de musicoterapia. Una función, el control de impulsos, es especialmente relevante para la población con educación especial.
El ritmo básico y la pulsación de la música son elementos organizativos. Cuando un cliente puede internalizar el ritmo constante de una canción, puede comenzar a experimentar orden y estructura.
La música de los niños impulsivos tiende a tener ritmos inestables y poca organización (Nordoff & Robbins, 1985). El uso de la estructura intrínseca de las canciones puede fortalecer en la persona un sentido de orden interno, evidenciado por la adherencia al ritmo de la música.
Social
El entorno grupal en musicoterapia es ideal para facilitar la socialización y las interacciones interpersonales. Cuando los miembros del grupo juegan juntos, están unidos por un ritmo musical común y esta unidad contribuye a la cohesión del grupo.
Crear y tocar diferentes motivos musicales o instrumentos de diferentes sonidos en la canción permite a los niños expresar la individualidad mientras participan como grupo. La música proporciona un medio más concreto en el que se manifiestan las dinámicas de grupo.
La musicoterapia puede ayudar a aumentar la percepción social básica en actividades que requieren que un participante imite el movimiento corporal o el patrón rítmico de otro participante. La toma de turnos y el control de impulsos se pueden desarrollar en actividades en las que se pasa una herramienta alrededor del grupo, lo que obliga a los niños a esperar durante el solo de otro niño.
Dos niños tocando simultáneamente en un tambor también pueden ser una experiencia de socialización porque cada niño tiene que negociar el espacio del instrumento musical.